BARCOS, VELAS Y APAREJOS EN LOS MARES DE 1812
MOVIMIENTO DE BUQUES EN EL PUERTO DE CÁDIZ: 1808-1812
La situación del puerto de Cádiz a la entrada del Océano Atlántico la comunicaba fácilmente con Portugal, Inglaterra, Holanda, costas de Francia, costas de Alemania y América, además de por el Estrecho de Gibraltar con el norte de África, con el sureste de Francia , con Italia y los países orientales.
Extranjeros de todas las naciones tenían en Cádiz factorías, casas y almacenes para el negociado de las mercancías abundantes que llegaban de continuo de todas partes del mundo, hasta 500 y 600 embarcaciones durante el siglo XVIII podían contarse en la bahía gaditana, que traían productos y géneros de sus respectivas industrias y a donde se exportaba aceite, vino, frutas, sal, y algunas manufacturas. Sería a las colonias americanas a donde Cádiz expendió más productos. Por citar un ejemplo, en el año 1792 hasta por un valor de 270.000.000 reales de vellón.
De América y de Asia llegaron, aguardiente, añil, azúcar, cacao, café, canela, carey, bacalao, cobre, cocos, clavo, china y loza, cueros al pelo, duelas, dulces, hierros, madera fina, madera en tablas, palo tintóreo, plata labrada, pimienta, pieles de animales, pañuelos de seda, productos químicos y farmacéuticos, quincalla, seda torcida, telas de Asia, zarzaparrilla. Productos que eran descargados por cuadrillas de gallegos unas veces a lomo de burros y mulas, otras con carretillas de dos ruedas hacía la propia ciudad o a otros barcos para ser llevados a otros puertos.
Y de los artículos que salían de este puerto aceite, aceituna, aguardiente, ajos, alcaparras, alcauciles, azafrán, carne salada, cebollas, cintas y cordones, cominos, corcho para tapones, embuchados de cerdo, fideos y otras pastas, garbanzos, habichuelas, harina, hierro, jabón, ladrillos, libros, loza fino ordinaria, losas de cantería, papel, pañuelos, pescado salado, pimiento, productos químicos y farmacéuticos, quincalla, sal, sanguijuelas, sebo, seda en rama, tejidos de seda, mantillas y encajes, tul, vino, zapatos. La mayoría de ellos comercializado dentro del reino mediante navegación de cabotaje.
Para entender el flujo del comercio y la capacidad del puerto de Cádiz para controlar tal cantidad de operaciones comerciales, aparece la recogida de información sobre las mismas en los cuadernos de vigía
Los diarios marítimos de la Torre de Vigía y los partes diarios del Capitán del Puerto de Cádiz contienen el oficio de remisión del Gobernador de Cádiz a la Junta. En ellos se detallan unos ítems, repetidos de forma sistemática para todas las entradas y salidas a lo largo de los meses.
El tipo de la embarcación:
Barco, barca, místico, balandra, goleta, polacra, tartana, cachemarín, queche, bergantín, fragata, bombarda, laúd, gabarra, patache, falucho, jabeque, lugre, corveta. El uso de la mayoría de ellos, dependía de la procedencia o el destino de los mismos y el tipo de carga que llevaba.
•La polacra era un buque de aparejo redondo, de casco muy semejante al jabeque, con dos palos triples, sin cofas ni crucetas, y con el mismo velamen que los bergantines, aunque con la ventaja sobre estos de que arriando las velas superiores, quedaban al socaire de las inferiores y por ello se aferraban con facilidad. Algunas tenían el palo mayor de goleta y se denominaban polacras-goletas; otras lo gastaban con cofa y se denominaban bergantines-polacras, y también las hubo de tres palos denominadas polacras-corbetas y polacras-barcas.
•El bergantín generalmente tenía dos mástiles, con aparejo formado por velas cuadradas y dispuestas en los mástiles colgando de vergas transversales respecto al eje longitudinal de la nave.
•La Falúa y el falucho, eran pequeñas embarcaciones a remo o vela provistas por lo general de una carroza para la carga.
• El laúd, era una pequeña embarcación de un solo palo con vela latina, botalón con un foque y una mesana a popa.
• El místico, era una embarcación de costa de tres o dos palos, con velas latinas, usada sobre todo en el Mediterráneo.
•La gabarra, era una lancha grande que se emplea para transportes y que normalmente era remolcada.
•El patache era una embarcación que se usaba para llevar avisos a las tropas, reconocer costas y guardar las entradas de los puertos.
El nombre :
Tendríamos que diferenciar, entre los navíos españoles y los extranjeros. Estos últimos durante la guerra con Inglaterra, procedían sobre todo del Mediterráneo y de Francia, sin embargo a partir del inicio del conflicto francés, los navíos pasaron a tener nombres ingleses. El nombre de los navíos españoles coincide en su mayor parte con nombres de mujer y de advocaciones marianas. Algunos navíos militares, en plena guerra adoptan el nombre de héroes tantos de la guerra que nos ocupa como de otros hechos patrióticos que pretenden rememorar.
El nombre del Capitán o del Patrón y de los pasajeros.
Dependía del tipo de embarcación, los botes, barcos y faluchos que se desplazaban a las proximidades de la bahía eran conducidos por un patrón. Este era normalmente el dueño de la nave y fueron los verdaderos protagonistas del avituallamiento de la ciudad una vez se produjo el sitio. Estos botes, de pequeño tamaño, eran capaces de desplazarse entre las salinas y esteros, y proveer a la plaza de productos frescos, tanto del mar como de las huertas próximas de Rota, el Puerto y Chipiona. También se dedicaron en los momentos de mayor presión al contrabando y al expolio de los numerosos barcos que naufragaban cerca de las costas debido a los continuos ataques de uno y otro bando.
Los grandes navíos, eran pilotados por expertos marinos de familias, en la mayoría de los casos de gran raigambre en el mar, que tenían casa y domicilio en la ciudad de Cádiz.
Sobre los pasajeros no se da cuenta de ellos, a no ser que transporte a un grande de España, como es el caso del Virrey de Argentina que parte desde Cádiz en la Fragata “La Proserpina”, los primeros días de Marzo de 1809.
El peso del navío y la carga que transportaba
Las mercancías que transportaban dichos barcos son de todo tipo, desde correspondencia y papeles sueltos, algunos de suma importancia, debido a los hechos a los que se refería, “Correspondencia del Real Servicio y Pública”. Material militar, aunque no queda precisado en que consistía dicho material. Y sobre todo productos, tanto alimentos, como materias primas para la fabricación en la metrópoli de productos necesarios
A veces el navío transportaba dinero, tanto en barcos militares, o en barcos de mercancías, normalmente procedente de donativos de las colonias. Entonces se recogía a parte en un documento que debía llevar otro tipo de salida y rápidamente al atracar era llevado a la Junta Central.
Punto de origen
El movimiento principal de las embarcaciones, un año antes del sitio de la ciudad, se producía entre Cádiz y diferentes puertos españoles, la mayoría de los vistos, de la costa cercana a Cádiz, de Galicia y de Mallorca. Y con la América española y Norteamericana, además de con Inglaterra. Con anterioridad a la ocupación francesa este flujo comercial estuvo marcado por el bloqueo inglés a los navíos españoles y franceses. Por tanto en su mayoría las embarcaciones registradas eran españolas, inglesas y norteamericanas.
Las Noticias
Aparecía el número de días que había durado el periplo. También los hechos ocurridos en la travesía y los acontecimientos que habían tenido lugar tanto en los puertos de origen como en los que hacían escala. Las noticias seguían, con una pequeña reseña de los vientos reinantes, con apreciaciones curiosas sobre determinados cambios meteorológicos y terminaban con una relación de los buques que habían abierto registro y con los que habían cerrado antes de partir.
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