La Pepa Hoy

  • vida cotidiana en el Cádiz de las Cortes
  • bicentenario de la Constitución de 1812
  • enciclopedia ilustrada del Cádiz de las luces
  • la guerra de independencia en la provincia de Cádiz
  • Cádiz gusta
  • gaditas ilustrados
  • noticias de una provincia en guerra: Cádiz 1808-1812
diputación de Cádiz consorcio del bicentenario

Plaza de Toros en Cádiz.

Publicado el 20 de noviembre de 2011 en por Hilda Martín, un comentario.

Plaza de toros en Cádiz

En el año 1578, uno de los más famosos festejos fue el de las fiestas reales de toros y cañas que tuvo lugar en la plaza llamada de La Corredera de las Águilas, hoy plaza de San Juan de Dios. Llegaba a Cádiz el rey de Portugal y el Duque de Medina Sidonia quiso agasajarlo con este espectáculo. Espectáculo, que volverá a repetirse en 1685 por los ingleses para honrar a su monarca Jacobo II. Hasta el año 1716, se celebraron en esta plaza festejos que sirvieron para obtener los recursos económicos que se necesitaron para la construcción de la Iglesia de San Antonio. Precisamente en la Plaza de esta Iglesia se celebraron las corridas a píe mientras que en la de la Corredera se preferían los festejos ecuestres.
La primera construcción hecha especialmente para albergar espectáculos taurinos sería la que en el año 1717 se levantó en la Plaza de San Roque, que ya presentaba forma circular, a imitación de las de localidades como Campofrío y Bejar. Se adelanto Cádiz a Sevilla que no la tendría hasta el año 1733 y Madrid diez años después. Hasta esas fechas, el espectáculo taurino se realizaba en cosos improvisados bien cerrando las bocacalles con gradas o montando de forma provisional gradas.
De los beneficios obtenidos en esta Plaza de San Roque se comenzó la construcción del Hospicio, la casa de Expósitos y la Alameda. Esta plaza que estuvo funcionando hasta el año 1755, vio morir a José Cándido llamado el mulato, del que toda la ciudad de Cádiz decía era hijo de una gran dama de la ciudad y de su criado Antillano.

Frente al convento de Santa María, en el año de 1761 se construiría una nueva Plaza en un terreno que lindaba con el matadero, a la que se la conoció como la Plaza de la Hoyanca. Pepe Hillo, sevillano y Pedro Romero de Ronda. Fue tan importante el cartel de esta plaza que sus beneficios dieron para acabar con las obras del Hospicio, terminar la Alameda, construir la Cárcel Real, el Hospital de Mujeres y fundar la Academia de Bellas Artes. Uno de los problemas más importantes de la ciudad, ante la amenaza continua de invasiones, era mejorar el estado de las fortificaciones por lo que se celebraron hasta ciento veinte corridas para sufragar el arreglo de las mismas.
Cuando en 1790 se destruye la plaza, se vuelve en el mismo lugar dos años más tardes a levantar otra con el objetivo de conseguir recursos con los que poder costear las mejoras de las defensas de la ciudad y de la bahía. En el año 1805, se derribo argumentando la prohibición de las corridas.

Sin embargo y a propuesta de las Cortes y durante el asedio, se edificó en la Plaza de Santa Catalina una nueva plaza inaugurada por Francisco de la Iglesia y Darrac. Esta plaza en 1820 se derrumbo mientras los toreros Curro Guillén, El Platero y Juan León hacían sus quites. La plaza se labró para servir de lugar donde ejercitar la equitación.
A esta plaza acudió el rey Fernando VII el 22 de mayo de 1814. En el festejo actuaron Francisco Herrera Guillén y Antonio Ruiz “El Sombrerero”.
En el teatro de títeres del Barrio del Balón, se corrieron novillos de cuatro a seis años, una plaza tremendamente peligrosa que aunque funciono desde 1821 hasta 1834, no tenía callejón-
En 1830, Blas Domínguez era propietario de una pequeña plaza frente a la Iglesia de San José, cuyo objetivo era convertirla en una escuela de torear.
Sería en el año 1841 cuando el arquitecto Juan Daura, levantó la tercera plaza de la Hoyanca, con forma poligonal de dieciséis lados y con capacidad para más de once mil personas. Tenía dos pisos uno de tendidos y otro de gradas cubiertas. Actuaciones como las de Paquiro y el Chiclanero llenaron las tardes el coso con numeroso público.
En 1862, se levantaría la cuarta Plaza de la Hoyanca, con mas de doce metros de altura, con la pretensión de que estuviera terminada para la visita de Isabel II a la ciudad, la construyo en apenas treinta días. La Reina acudió al festejo inaugural el 27 de septiembre de 1862. El último festejo de esta plaza fue el 1 de Noviembre de 1914. En este coso, fueron heridos de muerte el novillero Jaime Ballesteros “Herrerin” y Francisco Cazalla Moreno “Caito”.
El 15 de Agosto de 1868, en la Segunda Aguada, se levanto la llamada Plaza de Toros de Campos Elíseos. Esta plaza que podía albergar hasta tres mil personas se acostumbraba a que pudieran torear aficionados. La plaza fue destruida en 1872 por el temor continuo a que murieses muchos de los novilleros que eran niños. EL diestro gaditano Antonio Jiménez el Malagueño, contaba con una cuadrilla de niños toreros algunos de ellos no superaban los nueve años , lo mismo que los picadores, banderilleros y puntillero.

Comentarios

  1. Juan Luis Morilla Pérez
    20 11 11 - 23:58 #

    Muy interesante disertación de la historia gaditana que no hace otra cosa que interesarme más por ella.

Comentar

Formulario para comentar




(Ayuda Textile)

Los comentarios son moderados por el administrador. Por favor, aguarde su publicación.
-->

Comentarios

  1. Juan Luis Morilla Pérez
    20 11 11 - 23:58 #

    Muy interesante disertación de la historia gaditana que no hace otra cosa que interesarme más por ella.

Comentar

Formulario para comentar




(Ayuda Textile)

Los comentarios son moderados por el administrador. Por favor, aguarde su publicación.